El precio de escribir

Gracias por leer!!

Escribir es cosa fácil, todos tenemos diferentes técnicas, manías o simplemente dejarnos llevar por un momento de inspiración. En lo personal no soy de escribir ideas o hacer anotaciones, simplemente comienzo a idear algo dentro de mi cabeza y así, sin más alarde trabajo el escrito dentro de mi mente, hago las correcciones necesarias y cuando está terminado, lo materializo. Es cosa fácil, todo inspira, todo mueve, la imaginación, nuestras vivencias, en fin existe un universo para escribir.

Qué es lo que me detiene a escribir? 

La responsabilidad de mis palabras. Cuando me tomo el tiempo para escribir estoy desprendiéndome de algo que llevo dentro, una idea, pensamiento, emoción, juicio o un recuerdo. Mi acto de amor al mundo.

Una vez publicada;  “esa idea” deja de ser mía, jamás regresará a encerrarse dentro de mi cabeza y pasará a ser de dominio popular, aún con  el copy right, aquellos que me leerán se adueñarán de esa idea, imaginarán con ella, unos la perfeccionarán, otros la refutarán y muchos otros la tomarán como inspiración para crear un escrito nuevo basado en una idea preconcebida (la mía), así pues cada vez me vuelvo más autocrítica y exigente sobre lo que escribo y en consecuencia por lo que ofrezco de mí a los demás.  

Disculparme si demoro en escribir, si he de regalar algo en forma de letras, deseo regalar letras de amor, esperanza, risas, fe y paz. Eso le hace falta al mundo. 

Gracias por leer!! 

Salam❤ 

Foto 1 y 2 ®hawahawah

La casa azul

La casa azul continua en San Francisco, ha sido remodelada y ahora tiene nuevo dueño pero sigue sola pues su dueño solo la visita durante el verano…

​​​Era confuso, nunca antes había  sido tan  dueña de mi   ser, es mas    juro   pocas   veces haber sentido  tal control en  mi  vida… y un  día  de tantos  caminaba   rumbo al  trabajo,  de  pronto  ahí estaba yo; emocionada como una niña pequeña frente a una puerta en la que se leía el mas grande y exorbitante letrero “no entrar”. Cuando volví en mí ya me encontraba cerrando la puerta y yo dentro de aquella casa color azul intenso que lucía recién pintada. Deambule cuidadosamente primero por el jardín temiendo ser sorprendida en mi atrevimiento pero a todas luces se notaba el abandono contrastando con el buen estado en que se hallaba, incluso el viento y la lluvia la trataban con dulzura. 

En la entrada noté algunas huellas y supuse que mi atrevimiento no había sido el único, alguien mas había estado allí y lo comprobaría después al mirar cuidadosamente cada rincón de la casa y como si ésta me hablara; intuir las modificaciones en ella, e incluso en alguna habitación (mi favorita) me pareció percibir bastante bien impregnado el perfume de una mujer, inmediatamente imaginé al antiguo inquilino y le guarde un poco de desprecio aún sin conocerle.

La casa no era muy grande pero era suficiente como para haber deseado desde el primer momento que la ví, querer pasar mi vida entera en ella. Me encantaban desde los rústicos ventanales que daban al jardín hasta la simpleza de su fachada, en realidad eso era lo que más me enamoraba y entre más la contemplaba más crecía el deseo de adueñarme de ella.

Aquella casa azulada pudiera decir lucía tan ordinaria como cualquier otra, no irradiaba la grandeza que poseía y mi miedo a perderle o quizá mi bien disfrazado egoísmo se lo agradecía, mientras silenciosamente me  preguntaba: Cómo había permanecido en este abandono tan vil sin ser descubierta? Y me gustaba la idea de creer que se había estado reservando para mi…

Así pues al notar que nadie descubriría mi intromisión comencé a recorrer las habitaciones una a una, despacio, sin prisa, como si la vida me alcanzara para contemplar hasta el más mínimo detalle y me permitiera guardar cada segundo dentro de mi memoria. Me perdí como un joven aprendiz lentamente entre esas paredes en las que encontraba mil y un formas que aparecían y desaparecían mágicamente.

Pasé cerca de seis meses visitando la casa azul, comencé a llevar algunas decoraciones, libros y por supuesto; mi libreta de anotaciones. Ingenuamente cambié los tapices, reacondicione las habitaciones, moví los muebles y dormí varias noches en ella. Era lo más parecido a un hogar. 

Inesperadamente tuve que salir de la ciudad por un par de días, olvidando mi libreta dentro y pensando en cuanto echaría de menos mi casa azul. Tan pronto regresé; corrí a refugiarme en ella, abrí el portón como de costumbre sin embargo cuando quise entrar a la casa, ésta no me lo permitió, intenté, una, dos, mil veces y en cada intento fallido crecía mi frustración. Con lágrimas de desesperación y rabia retrocedí algunos pasos hasta ubicarme en medio de la calle, mientras contemplaba por ultima vez “mi casa azul”.

Indudablemente alguien había entrado en mi ausencia… Me retiré diciendo: “la culpa es tuya, por entregarte a algo que nunca fue tuyo “

Me compré una libreta nueva y al día siguiente tome otro camino para llegar al trabajo, en ese nuevo andar miré otras casas, algunas en venta.
Meses mas tarde cambié de empleo y me mude a otra ciudad. 

La casa azul continua en San Francisco, ha sido remodelada y ahora tiene nuevo dueño pero sigue sola pues su dueño solo la visita durante el verano…

Foto 1 weheartit

Foto 2 @christiansulca

Momentos…

 Eran las 4 cuando él llegaba a casa, aunque del trabajo saliera a las 2, se hacía hora y media en el gimnasio a pesar que yo insistía en que no, secretamente agradecía que pasara y así poder seguir admirando su espalda bien trabajada que me seducía cuando se desnudaba delante de mí esperando le llevara su ropa para el trabajo vespertino.

Pensé que hoy como cada viernes le tocaba trabajar el fin de semana hasta tarde y que sería mío nuevamente hasta el lunes por la mañana. 
Así que me acerque lentamente para acomodarle el polo y quitar pelusitas inexistentes de su chaqueta y cuando mi nariz se encontró con la suya, no necesité palabra alguna, tomó mi cintura y me dijo  aquel apodo el cual sólo nosotros sabemos y yo he aceptado cariñosamente. 

Nos fundimos en un solo ser, como si ambos fuéramos una extensión del otro, no distinguía mi respiración de la suya, ni donde terminaba su piel y empezaba la mía. 

Concluimos aquel acto de amor y nos duchamos como ritual religioso de purificación, alisté su ropa nuevamente, lo llevé a nuestra improvisada mesa donde la cena nos aguardaba. Fuertemente tomé su mano que se apoyaba en la mesa mientras comía y le hice saber cuanto le echaría de menos esas 6 horas de noche, colocó su otra mano sobre la mía en señal de solidaridad ante mi tristeza y me besó la frente.  

Las 7:45 apuntaba el reloj, se puso de pie, agradeció la comida y se dirigió a nuestra habitación mientras yo recogía la mesa, me llamó para realizar nuestra última oración del día, en realidad yo sabía que él no oraba por salvar su alma o porque Dios lo escuchase, él oraba porque yo estaba convencida que así era. 

Finalizamos con una petición muy simple; mantenernos unidos, en la fe y en el amor. 

Ésta, la otra y mil vidas más…

Salam ❤

Foto 1 ®baraalsaudi 

Foto 2 ®hawahawah

 

El muro

Posiblemente estoy dentro de las cosas que más detesta el presidente Trump; latina, mexicana y musulmana الحمد لله.  Sin embargo concuerdo con él. Yo también ansío un muro, uno muy alto por donde no pueda cruzar ilegalmente ningún mexicano, guatemalteco u hondureño, arriesgando su vida para que al final sea tratado como un ser humano de segunda, un muro profundo para que ya no puedan explotar nuestro petróleo.

Quiero un muro para que sus armas no puedan llegar a mi país y continúen arrebatando vidas al igual que su comida. 

Un muro reforzado por donde no se cuelen las miradas y mi gente pierda el deseo de querer ser como ustedes.

Un muro imposible de penetrar para que no muera otro mexicano en el desierto o alcanzado por una bala de la patrulla fonteriza.

Quiero un muro para que nunca más los padres tengan que dejar a sus familias por ir a ganar dólares, perdiendose el crecimiento de sus hijos mientras apachurran el corazón cada vez que escuchan mariachi y banda sinaloense. 

Quiero un muro que haga despertar a todos aquellos que aún tienen un “sueño americano” y forjen una realidad a lado de los suyos. 

Quiero un muro que nos obligue a reencontrarnos con nosotros mismos, con nuestra patria y con nuestra gente. 

Quiero un muro para que recuerden lo hermoso que es caminar en tu país sin ser señalado por un color de piel o tu acento. 
Por favor coloque cuanto antes la primera piedra de la gran tumba norteamericana!!
Salam ❤

Foto 1 y 2 ®hawahawah

La vida sin sonrisas 

con las enfermedades no se debe luchar, pelear o declarar la guerra. Con las enfermedades se debe hacer las pases, el amor y aceptarlas como parte de nuestra realidad, aprender a vivir con ellas en tiempo que debe ser. 

Era una adolescente cuando tuve a mi hija y ante su llegada hacer frente a una maternidad prematura sin embargo algo mas difícil nos aguardaba; un diagnóstico poco alentador la situó en un sector al que dócilmente llamaron “niños especiales”. Yo, la chica popular y frívola de la Universidad ahora tenía una “hija discapacitada” ése fue el rumor que circuló… Fue entonces que mis ojos se abrieron ante un mundo desconocido, poco frecuentado pero que se encuentra a la vuelta de cualquier esquina.

La llamé Valeria y su particularidad fue nombrada “Möbius”.

El Möbius es un síndrome extremadamente raro; según los números es una de las 9 enfermedades mas raras del mundo y se estima que no existen mas de 3,000 personas afectadas en el planeta.

Möbius es el responsable de casi una decena de cirugías, terapias, aparatos, rehabilitaciones, lágrimas, gritos, desvelos, corazones hechos mierda pero también es el responsable de viajes, amistades entrañables convertidas en familia, fortaleza, una férrea fe en Dios y en la humanidad, Möbius me enseño a amar incondicionalmente mas allá de apariencias físicas, a leer sin palabras; a gestitos prácticamente inexistentes, a miradas, decifrar sentimientos con ese sentido que no tiene un nombre pero que habita dentro de cada uno. Aprendí lo agridulce que puede ser amar a alguien y aún con todo ese amor someterlo a un tratamiento doloroso, tener que romperte días antes de una cirugía para sacar la carga emocional que te come las entrañas y así el día de la cita seas capaz de mantenerte en pie y firme. 

Lo más importante que Möbius me enseñó fue que comprendí de una manera cruel que con las enfermedades no se debe luchar, pelear o declarar la guerra. Con las enfermedades se debe hacer las pases, el amor y aceptarlas como parte de nuestra realidad, aprender a vivir con ellas el tiempo que debe ser. 

Después de todo incluso en ellas existe una voluntad divina, aprendizajes y nos muestran quiénes estarán con nosotros en los momentos difíciles.

Valeria como todos los afectados con Möbius padecen entre otras características, parálisis facial lo cual les impide sonreír.

Triste? Considero que lo triste es que aquellos que podemos!! Andemos por la vida negandonos a sonreír.

Salam ❤   

Fotos 1 y 2 @hawahawah 

Palabras al viento

Y si llegas a leer esto, sepas que ahora te hecho mucho de menos… Pero inevitablemente cada día lo haré un poco menos. 

​Ojalá hubiera mirado hacia otra dirección aquella tarde, sin embargo mi mirada se clavó en ti. 

Consciente de los terribles escenarios de éste amor…  Te amé.

Así, con tu arrogancia tan magistral y esa frialdad tuya como el clima de mi ciudad natal, descubrí poquito a poco tus manías, sueños y algunas inseguridades.  

Supe cuánto odias los berrinches y aun así permitías que los hiciera de vez en cuando sólo para mostrarme consideración, retomaste tu correcta escritura por ceder ante mi obsesión a la ortografía, reinventamos la comida típica de nuestros países, y a pesar de ser cuidadoso en tus finanzas, jamás titubeaste en gastar para mí. 

Dominas tres idiomas pero mi lenguaje favorito contigo siempre ha sido carente de palabras y lleno de caricias, besos y miradas cómplices.Trabajas 7/7 y mágicamente te haces tiempo para mí, permites que interrumpa tus más grandes pasiones: la lectura y la escritura solo para escuchar mis ideas.

Me dices te amo con la misma fuerza con la que haces hincapié en mis errores. Eres un perfeccionista, controlador, tienes itinerarios y listas perfectamente organizadas para cada día, puntual hasta la médula; “te llamo en 5 minutos” es una frase literal,  mientras yo soy una total despistada pero cada noche me besas y dices; que soy una gran mujer. 

Y quizá no importe  mucho ya decir que te amo y lo haría mil veces más.

Y si llegas a leer esto, sepas que ahora te hecho mucho de menos… Pero inevitablemente cada día lo haré un poco menos. 

Foto 1 ®christiansulca

Foto 2 ®hawahawah

La mujer de hoy

La mujer de hoy:

no quiere ser mujer, quiere ser hombre. Negándose a sí misma y negando su naturaleza suave, frágil, su voz seductora, sus curvas, el confort que es capaz de brindar esa ternura y feminidad.

Proveniente de una familia puramente matriarcal, de mujeres empoderadas, valientes, mujeres de agallas, decididas pero sobre todo mujeres solas. Solas por que el destino es cruel y sus decisiones han forjado un camino difícil y empujado hacia acontecimientos impensados … Amo y me enorgullezco profundamente de estas mujeres sin embargo albergo también un sentimiento de conmiseración hacia ellas y hacia nosotras “la nueva generación de mujeres”

Aprendimos de modo empírico y cual si fuera algo intrínseco a la naturaleza femenina: el don de mando y el control total de los actos de aquellos que nos rodean, actitudes que no son en sí mismas buenas o malas, dependiendo de las circunstancias bajo las cuales son aplicadas. En el caso de las mujeres de mi familia la ausencia de los varones las orilló a tomar actitudes antinaturales.

Pero “nosotras” las mujeres de la nueva generación  estamos errando en la aplicación de los  conceptos aprendidos, repitiendo patrones conductuales que no solo reemplazan las responsabilidades de los varones, sino que intentan desaparecer al varón mismo, convirtiendo a éste último en un simple espectador. Cayendo en un rol pasivo, denigrante y antinatural, situación impensada años atrás.

     La mujer de hoy:

    No quiere ser mujer, quiere ser hombre. Negándose a sí misma y negando su naturaleza suave, frágil, su voz seductora, sus curvas, su ternura, feminidad y el confort que es capaz de brindar.

    La mujer no quiere necesitar, ni depender del hombre, quiere ser “autosuficienciente” creerse la falacia de  “súper woman” que le ha sido vendida y que ingenuamente ha comprado. 

    Mujeres de hoy: ya basta de mirar al hombre como aquel enemigo al cual debemos derribar y retomemos ese sentir de complementariedad, razón por la cual fuimos creados en pareja. 

    Dejemos que los hombres conquisten a las damiselas de nuevo, y eso no significa que nosotras no podamos construir un imperio solas,  significa que estamos conscientes de lo dignas que somos para merecer a un rey a nuestro lado. ❤ 

    Salam 

    Foto 1 ®hawahawah

    Foto 2 ®christiansulca

    Deseos para ti 

    Así pues si algún día otra persona me llega a preguntar por ti; diré  que no te deseo lo mejor, ni lo peor, simplemente que la vida te dé justamente lo que mereces!

    ​Un día, hace mucho, te entregué lo mejor que tenía para dar y simplemente te pareció poco. No cuestionaré las razones que te llevaron a tomar tal decisión, porque ahora no importa. Aprendí a vivir sin ti e incluso créeme que borré las actitudes negativas que tuviste conmigo y conservé sólo los momentos felices, esos que me hicieron amarte. 

    Y como buena amante de literatura romántica, crecí pensando que madurar era “desearte lo mejor”, levantar la cabeza, esbozar una sonrisa y creer que todo el mal que me hiciste fructificaría como aprendizaje en mi futuro. Pensaba también que el “querer tu felicidad”  no sólo me quitaba de la posición de mártir, sino que me autoengañaba creyendo haberte olvidado, siendo ante los demás la mujer sensata, ecuánime y fuerte, capaz de mantenerse en pie ante cualquier infortunio. Mentira más grande!!

    Mirando retrospectivamente he reflexionado sobre mi actitud y he dejado de “querer lo mejor para ti”, lo cual no significa desearte algún mal. No quiero que sufras pero tampoco eterna felicidad.

    Hoy he caído en cuenta que lo único que te deseo es que la vida te trate de forma justa. Que te haga reparar el daño que has causado y también que otros enmienden sus errores contigo. 

    Ya no me interesa ser la buena en esta historia, ni lo que otros piensen sobre mí. No quiero cubrir mas tus faltas ni errores detrás de esporádicos momentos de felicidad. Fui feliz contigo, sí, pero muy poco! Y no se piense que es dolor lo que hay detrás de mis palabras, no señores; hay solo valor para afrontar delante de mi misma que ésta mujer se engancho en una relación en la cual no fue feliz…

    Así pues si algún día otra persona me llega a preguntar por ti; diré  que no te deseo lo mejor, ni lo peor, simplemente que la vida te dé justamente lo que mereces!

    Foto 1 ®hawahawah

    Foto 2 ®christiansulca

    Confesiones de amor 

    La luna se alejó, en viento enmudeció… pero él permaneció.

    Aquella noche de noviembre salí a mirar  la luna. Decían se apreciaba más hermosa, grande , majestuosa e imponente, así que caminé algunos metros por mi ciudad intentando seguirla y cuando al fin se dejo ver, me senté en el parque y hablé con ella de mis sentimientos por él e intenté explicarle sobre  los kilómetros que separaban nuestro amor; le conté que sale del trabajo a la media noche, le mostré una foto suya y su dirección también, tontamente le pedí que prestara especial atención y que quizá con un poco de suerte lo hallaría y si eso pasaba, luna, no dudes en hacerle saber  de mi amor por  él.

    Juro que escuché al viento susurrar: “vé con él”; vive muy lejos le respondí  y las estrellas me suplicaron “no te rindas”. se me escapó una sonrisa. Sonó el móvil y era él. Sonreí con más ganas mientras pensaba ¡Dios, su voz me basta para ser feliz! y recuerdo como la gran luna alumbraba todo el paisaje y me parecía el lugar más hermoso de la tierra; lo tenía todo: la luna, el viento, las estrellas y a él.

    Deseaba decir que lo amaba y que mi amor crecía desmesuradamente pero me quitaba  el aliento el sólo escuchar su voz por el teléfono.
    Moría por él… y él vivía por mi…
    Y aquella noche con su típico “aló” sacudió mi mundo, que no era mas mío,  ahora es de él… y ya no es mas vacío porque mi mundo ahora es él.

    La luna se alejó, el viento enmudeció… pero él permaneció.

    Foto ®christiansulca

    Ella

    Ella se enamoró como quizá nunca antes lo había hecho

    Ella no era muy bonita, en su cuerpo y  alma se miraban cicatrices a causa de todas las batallas. No buscaba enamorarse de hecho huía del amor, los besos y de los chicos guapos e inteligentes. Se había equivocado incontables veces y esas equivocaciones la situaron a orillas de precipicios de los cuales mágicamente salió. Estaba llena de inseguridades que camuflaba bastante bien con un fluido lenguaje y esa sonrisa que encantaba, inconscientemente caminaba con la mano izquierda en el bolsillo y la derecha siempre de fuera esperando que alguien la tomara, incluso en las frías mañanas de invierno. Era la chica más simple, de cafés baratos, ropa de rebaja y mochila al hombro, se resistía volver a ser esclava del marketing y los estereotipos de mujer moderna impuestos por una sociedad decadente. Pisaba fuerte pero le gustaba pasar inadvertida en las multitudes pero aún más dentro de las minorías. Los que la conocieron años atrás decían que había perdido “el encanto”, la belleza y la jovialidad. Sin embargo ella se sentía más feliz de lo que había sido nunca, mas no plena, algo le faltaba y cada noche al llegar a su solitario apartamento se volvía más evidente ésta ausencia. “Necesito un par de ojos” se decía, unos que me muestren el mundo en formas diferentes a las que conozco.

    Suplicaba cada noche un par de ojos  envueltos quizá en una figura varonil.

    Jamás supo cómo llegó el par de ojos hasta ella, pero una noche de verano caminando por la ciudad. Esos ojos pequeños provenientes de un país lejano le cogieron la mano derecha.

    Ella se enamoró como quizá nunca antes lo había hecho y él le prometió un por siempre que nunca llegó, la reparó y la subió alto para dejarla caer cuando ella más confiaba.
    No esperaba esa mediocridad de su parte, de aquel hombre que le enseñó a volar, a disipar sus miedos e inseguridades, que la impulsó día tras día a buscar la superación. Que invento palabras nuevas y le compuso las historias más conmovedoras, que se mantuvo despierto noches enteras por ella. Ese hombre dijo que el mundo le cabía en la sonrisa y que sus ojos eran una ventana a lo desconocido.
    Aquel que la despertó cada mañana para salir a comerse al mundo ahora se retiraba y bajaba las manos sin pelear. No la mató su decisión, la mató su actitud, esa que juró nunca tener y que aborrecía tanto. Había fingido bastante bien ser un hombre…
    Estaba enfadada por encontrarse sola, por creer no haber sido lo suficiente para que él tirara a matar por ella, preguntándose: dónde jodidamente encontraría la perfecta temperatura que esos brazos le daban o la voz tan seductora que tantas noches la enloqueció.
    Dónde buscaría ahora consuelo y seguridad. Quién tomaría su mano en las noches de invierno o le escribirá los versos más hermosos. Quién pasará ahora noches sin dormir buscando solo la perfecta armonía en las palabras para su amada. Dónde estaba aquel guerrero que juró protegerla y que ahora la lanzaba a los brazos de otro que le diera el por siempre que él le negó.

    Ella lo invitó a quedarse… Él le compró un libro.

    Ella viajó a conocerlo… Él le invitó un café.

    Ella lo amó… Él la quiso.

    Ella lo eligió a él… Él eligió que ella merecía algo mejor.

    Él le llamó al móvil… Ella no volvió a contestar. 

    Foto 1 ®hawahawah

    Foto 2 ®weheartit